Comenzar una nueva actividad económica requiere capital. Sin embargo, muchos emprendedores acaban aprendiendo (por las malas) que sólo el capital no es ninguna garantía de éxito.
Muchas empresas, como quedo patente en la burbuja de las empresas “puntocom” de principios de milenio, comenzaron con millones en sus arcas para terminar quebrando y haciendo perder mucho dinero a los inversores que confiaron en sus planes de negocio. Mientras que unas pocas empresas con presupuestos muy reducidos eventualmente crecieron hasta llegar a ser éxitos extraordinarios ¿cómo puede ser posible?
Esto es debido a que el éxito en los emprendimientos no es necesariamente un concurso de cuentas de tesorería gordas. Por el contrario, es un ejercicio de inteligente gestión financiera, cuidadosa planificación estratégica y sin duda alguna, un poquito de suerte.
Los emprendedores exitosos saben como estirar al máximo cada euro de que disponen. Por eso, hoy daremos 10 consejos para los emprendedores/as con escasos recursos económicos:
1) Establece Metas Realistas: El primer paso que cada emprendedor/a debe dar para la puesta en marcha de una nueva actividad es determinar correctamente el alcance y tamaño de su negocio.
Muchos empresarios simplemente se lanzan a la idea de iniciar un negocio, sin comprender lo que la empresa realmente implica: las necesidades financieras, los conocimientos de gestión, y conocimientos tecnológicos, necesidades de recursos humanos… Finalmente se quedan cortos con lo que realmente podrían hacer si hubieran realizado una correcta planificación del negocio.
Estudia nuevamente la empresa que tienes en mente y determina si está o no dentro de un rango que sea realizable y deseable.
2) Planifica tus gastos correctamente: Muchos empresarios inician un negocio sin la menor idea de los costos. O bien sobreestiman el costo, o peor, subestiman los recursos financieros necesarios para capitalizar correctamente el negocio. Esto es especialmente evidente en la preparación de las proyecciones financieras en el plan de negocios.
Algunos empresarios preparan las proyecciones financieras con números que no cuadran con otras secciones del plan de negocios (Ej: la sección de comercialización habla de campañas en TV con un presupuesto de 200 euros). Algunos ni siquiera incluyen una lista de suposiciones para explicar en qué basaron sus números. De la nada sienten que sus negocios pueden crecer un 20% el primer año y un 40% el segundo, sin explicar como se puede conseguir ese crecimiento.
3) Financia tu negocio con inteligencia: Para muchos emprendedores no hay una sola fuente que le permita financiar toda la operación. El dinero proveniente de una fuente (por ejemplo: los padres) puede ser suficiente para adquirir las materias primas pero aún así se necesitará dinero como capital de trabajo.
Los emprendedores necesitan ver el financiamiento como la suma de las partes de su negocio: lo que tu financias son los activos individuales que necesitas para el negocio.
Te debes preguntar siempre: ¿Cuál es la mejor forma de financiar este activo usando la menor cantidad de euros por adelantado? La fuente ideal de financiamiento es la que provee el mayor período de pago, al menor interés, requiere poca o ninguna garantía y no demanda responsabilidad personal. Vamos, casi como un cuento de hadas. La siguiente opción es elegir, dadas tus prioridades, la que tiene más sentido para ti y tu negocio.
4) Pon tu dinero donde fructifique: Los emprendedores de escasos recursos tienen una cosa en común: les falta dinero y a menudo luchan por conseguir capital para su empresa. El capital para la puesta en marcha de una empresa va a una de estas inversiones: “activos fijos” (muebles, mobiliario y equipo) o “activos de trabajo” (inventario y capital de trabajo).
A pesar de la falta de capital, muchos emprendedores invierten la mayor parte del dinero en equipamiento elegante y unas oficinas muy “chick” (gastos que una empresa que está luchando por surgir puede muy bien obviar). Este es un error común en la toma de decisiones. Los emprendedores exitosos invierten todo lo posible en capital de trabajo –lo que trae ventas y efectivo- y lo menos posible en activos fijos.
5) ¿Es este el momento adecuado?: El momento oportuno puede ser clave para el éxito de una puesta en marcha. Hay un tiempo apropiado y un mal momento para abrir un negocio, especialmente si tu negocio es de naturaleza cíclica o de localización estacional. La apertura de un espacio minorista en tu shopping mall favorito, o tu propia conveniencia no deberían ser tus razones para iniciar un negocio. Por el contrario, debes planificar detenidamente los meses en que la cresta de la demanda de su producto termina.
6) Controla el efectivo: Dicen que el “cash flow” o flujo de fondos es el alma de una pequeña empresa. Y con razón. Tu negocio sobrevivirá sólo mientras tenga dinero en efectivo para pagar sus obligaciones financieras. Con un capital limitado, el flujo de efectivo controla cada decisión en empresas con pocos recursos, y puede ser la única manera de navegar durante su fase inicial.
Una regla clave para emprendedores: sólo cuando tienes suficiente dinero en efectivo puedes siquiera empezar a pensar en los beneficios. Muchas empresas fallan no porque no tengan suficiente capital, sino porque fracasan en planificar apropiadamente la etapa de escasez de capital.
7) Impulsa las ventas: Hacer crecer las ventas depende de varios factores: la naturaleza de la empresa, su ubicación, el nivel de la competencia y la intensidad de la comercialización y promoción que lleve adelante.
El objetivo de todo emprendedor escaso de recursos debe ser conseguir ventas inmediatamente. Si tienes un préstamo bancario o te financiaste con tu tarjeta de crédito, por ejemplo, tus acreedores no te permiten retrasar sus pagos simplemente porque tu estás todavía en el proceso de desarrollar sus ventas. Quieren cobrar ahora.
Por lo tanto, necesitas impulsar la comercialización de tu empresa, quizás con unas promociones esta semana, un pequeño anuncio en el diario local la siguiente, o mediante el envío de artículos a revistas especializadas, blogs o sites que tu mercado objetivo visita.
La regla clave es dedicar al menos 2 horas diarias al marketing. Conoce los pasos que darás antes y después de abrir para maximizar las ventas y ayudar al negocio a apurar el crecimiento de las ventas.
8) Equilibra tus objetivos de ventas y beneficios: Las ventas y los beneficios no siempre van de la mano. Algunos emprendedores están dispuestos a recortar sus beneficios en un esfuerzo por mejorar las ventas. A menudo el volumen por sí solo no será capaz de compensar la pérdida de beneficios. Trata de mantener la ganancia bruta al menos igual que los promedios de esa actividad. Esfuérzate por encontrar el equilibrio entre una sólida política de capturar ventas sin sacrificar los márgenes de beneficio necesarios.
9) Sé delgado y miserable: Una empresa que lucha por arrancar no necesita pesos muertos. Mantén tus costes fijos bajos y gasta sólo en las cosas que pueden contribuir a mejorar sustancialmente lo esencial (o sea, invierte, no gastes…). Si todavía puedes funcionar adecuadamente desde la oficina que tienes en tu casa, no hay necesidad de arrendar un espacio de oficinas en la zona céntrica. Evita contratar a un empleado permanente si todavía puede arreglarse con personal temporal y estacional o con tu propio trabajo.
Cada euro gastado debe estar directamente vinculado con los ingresos: gasta un euro sólo cuando estés seguro de que obtendrás 2 euros de retorno.
10) Domina las herramientas financieras: Como propietario de tu negocio, eres responsable por la vida y crecimiento de tu empresa. Eso implica saber, no sólo el marketing o los aspectos productivos de tu negocio, sino las herramientas financieras que necesitas para gerenciar tu empresa efectivamente. La comprensión de las finanzas de tu negocio te dará el control de su dirección.
Aunque esto puede resultar arduo e intragable para algunos emprendedores, conocer el aspecto económico del negocio te dirá donde ha estado, a donde se dirige y cuán rápido llegará. Por supuesto que puedes contratar a un contable o a alguien que te lleve los libros, pero tu mismo DEBES entender tu flujo de fondos (“cash flow”), ingresos, cuenta de pérdidas y ganancias y el punto muerto (“break-even-point”).
Esperamos que os haya servido de ayuda, para cualquier consulta ya sabéis donde encontrarnos:
Jorge Mata Arribas
Tfno: 627-710-490
Email: jma.asesores@gmail.com
Un saludo.
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